sábado, 12 de enero de 2008

Ángel González, hasta siempre



"Somos una sucesión de hombres, que aparecen y desaparecen a lo largo de la vida", dijo Ángel González en una de sus últimas apariciones públicas.

Aún siento el escalofrío del jarro de agua fría que me cayó encima mientras veía las noticias: ha muerto Ángel González, uno de los poetas más reconocidos de la poesía contemporánea. Se lo ha llevado una brisa helada de invierno, de madrugada y en silencio.

Cuando admiras tanto a alguien como él pocas palabras salen -ahora que falta- para describirle. Cariñosamente le llamaba el "Dios Padre" de la poesía porque para mí era alguien cercano, pese a no conocerle; y es que siempre me hizo sentir eso, que de alguna manera le conocía a través de sus letras, a través de sus gestos. Tengo la certeza de que hoy más de un@ nos sentimos un poco más
huérfan@s...
Aquí va mi pequeño homenaje para él, con el deseo que descanse en paz.


CANCIÓN DE AMIGA

Nadie recuerda un invierno tan frío como éste.

Las calles de la ciudad son láminas de hielo.
Las ramas de los árboles están envueltas en fundas de hielo.
Las estrellas tan altas son destellos de hielo.

Helado está también mi corazón,
pero no fue en invierno.
Mi amiga,
mi dulce amiga,
aquella que me amaba,
me dice que ha dejado de quererme.

No recuerdo un invierno tan frío como éste.


BOSQUE

Cruzas por el crepúsculo.
El aire
tienes que separarlo casi con las manos
de tan denso, de tan impenetrable.
Andas. No dejan huellas
tus pies. Cientos de árboles
contienen el aliento sobre tu
cabeza. Un pájaro no sabe
que estás allí, y lanza su silbido
largo al otro lado del paisaje.
El mundo cambia de color: es como el eco
del mundo. Eco distante
que tú estremeces, traspasando
las últimas fronteras de la tarde.

ME BASTA ASÍ

Si yo fuera Dios
y tuviese el secreto, haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso;
entonces,si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando -luego- callas...(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.

3 comentarios:

Bandini dijo...

Ya lo ves, el invierno se presenta más duro que nunca. Recostadas en la mesita, las gafas de Ángel González siguen destapando nuestra piel del frío, siguen alineando las huellas que nos conducen por el camino menos recomendable, siguen batiéndose con furia contra el ayer y contra el hoy y contra el no me esperes mañana que ya no me valdrá la pena. Es cierto, nos quedamos más solos y menos vivos, más cansados de perder batallas contra la muerte y menos armados contra la vida, más anémicos de verbos en la sangre y menos libres para respirar el aire que se nos antoje. No descansará en paz Ángel González porque nunca estuvo cansado, porque nunca le agotó la vida, porque el sonido de nuestros dedos recorriendo con ansia sus páginas no le dejará tranquilo. No hasta que seamos capaces de devolverle lo debido.

lunazul dijo...

Definitivamente... odio enero.

Hermosas palabras para él, cielo. Siempre es un gusto leerte :)

Oye, no has pensado en abrirte un blog por aquí? Jeje...

Un besote.

Anónimo dijo...

Perece que voy a ser téstiga..jajajaj de la mágia, ya me entendereis lo que digo, ya, ...
el del beso así de grande y la Lunita que se viste de Azul...jajajaajajajaj
Por cierto soy María.
Besitos, te acabo de descubrir por el blog de Bea.
Seré asidua..jajajaj.